
Manteniendo la tranquilidad: ¿Cómo funcionan realmente nuestros calentadores inteligentes?
Seamos honestos: nada arruina tanto el ambiente agradable al aire libre como una brisa helada. Pero si decides instalar calentadores en el exterior, no puedes simplemente poner cualquier aparato allí. Necesitas algo que no se dañe con la primera lluvia.
Por eso, diseñamos nuestros calentadores según los estándares IP65. En términos sencillos: son resistentes al polvo y pueden soportar una lluvia intensa o una tormenta de nieve sin problemas. De esta manera, las partes internas del dispositivo quedan protegidas, lo que evita tener que reemplazar los cables cada primavera.
Calor de otro tipo
La mayoría de los calentadores intentan calentar el aire que te rodea. El problema es que, al aire libre, el viento se lleva ese aire caliente. Nosotros hacemos las cosas de forma diferente: utilizamos luz infrarroja de onda corta. Piénsalo como el sol: el aire sigue estando frío, pero en cuanto la luz llega a tu piel, sientes calor. No hay necesidad de esperar a que los elementos del calentador se enciendan o que el ventilador funcione. Basta con encender el interruptor y ya tienes calor, tal cual.
Haciéndolos “inteligentes”
Todos queremos poder controlar todo con un solo clic. Para lograrlo, creamos una conexión entre la potencia necesaria para que funcione el calentador y el sistema de baja tensión de un hogar inteligente. Por lo general, conectamos un relé resistente a un gateway Zigbee o Wi-Fi. Es una configuración sencilla: le dices a tu aplicación o asistente de voz que encienda el calentador, el gateway envía una señal al relé y el calentador se enciende. Es rápido, fácil, y no necesitas levantarte del sofá para ajustar la temperatura.
La verdad honesta (las complicaciones)
Ahora bien, aquí está el problema: cada vez que añades tecnología inteligente, también añades posibles problemas. Si tu conexión a Internet falla o el gateway tiene problemas, tu aplicación dejará de funcionar. Por eso siempre incluimos un interruptor físico de emergencia. A veces, simplemente quieres presionar un botón y entrar en calor, sin tener que lidiar con el Wi-Fi.
Un último consejo: estos calentadores consumen mucha energía. No puedes conectarlos simplemente a un cable barato. Asegúrate de que tus cables y disyuntores sean adecuados, de lo contrario, pasarás todo el invierno intentando volver a encender el calentador. Y para aquellos que trabajan en tecnología: no escatimes en los componentes necesarios para disipar el calor, de lo contrario, el sistema se apagará justo cuando más lo necesites.