
¿Por qué sometemos las lámparas de los baños a pruebas extremas?
Seamos honestos: los baños son un verdadero infierno para los componentes electrónicos. Con el vapor del agua caliente y la alta humedad, el ambiente en los baños es similar al de un pantano.
No podemos simplemente fabricar una lámpara y esperar lo mejor. De esa manera, terminaremos con un producto que deja de funcionar después de tres meses. En lugar de eso, sometemos cada lote a pruebas de envejecimiento en condiciones de alta humedad y calor. Puede sonar complicado, pero en realidad se trata de intentar “romper” las lámparas antes de que lleguen a su destino.
La batalla contra la humedad
Las lámparas infrarrojas dependen de un revestimiento de cuarzo y filamentos de tungsteno. Si incluso una pequeña cantidad de humedad penetra en el sello de la lámpara —generalmente en el punto donde el vidrio se encuentra con el metal—, los filamentos se oxidan rápidamente. Y una vez que eso ocurre, la lámpara deja de funcionar.
Para evitarlo, sometemos las lámparas a pruebas en cámaras de alta humedad y calor. Buscamos cualquier tipo de fugas microscópicas. Si el sello no es perfecto, lo descubriremos en el laboratorio, no en el baño del cliente.
Pruebas de resistencia de los adhesivos
Utilizamos juntas y adhesivos especiales para mantener el interior de la lámpara seco. Pero estos materiales deben resistir numerosas expansiones y contracciones debido a cambios de temperatura. Si el adhesivo no es adecuado, el sello se rompe. Preferimos tirar todo un lote en nuestro propio almacén, antes que lidiar con montones de reclamaciones de garantía y clientes insatisfechos.
El problema: calor vs. agua
Sin embargo, hay un problema: cuando sellamos algo herméticamente para evitar que entre agua, también atrapamos el calor. Es necesario encontrar un equilibrio. Una unidad perfectamente sellada es ideal para protegerse de la humedad, pero hace que los circuitos internos se calienten demasiado. Por eso, la carcasa de la lámpara debe permitir que el calor se escape. Si no hay forma de que el calor salga, existe riesgo de que el soquete se derrita. Proporcionamos toda la información térmica necesaria para que pueda elegir una carcasa que permita una buena ventilación.
Se trata de asegurarse de que la lámpara mantenga su temperatura adecuada, pero que el soquete siga siendo seguro.